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Planeta perezoso

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Bitácora #Z2000

Cambiando el sistema de horario. Déjame ver, un segundo… Si, listo. Cien horas equivale a un día, perfecto. Bueno, solo es un poco más que en la tierra, nos acostumbraremos rápido. Hace treinta minutos pude ver al planeta Finyx H25, conocido popularmente como el planeta de los perezosos. Dentro de 75 horas voy a iniciar contacto con su atmósfera y de esta manera iniciar el proceso de aterrizaje. Esta nave es automática. La gente de la NASA no quiere absolutamente nada de equivocaciones humanas durante esta travesía, así que me relajare un buen rato. Claro, también preparé las cosas pendientes antes de salir de la nave.

 

Bitácora #Z2005

Aterrice hace 50 horas, todavía es de día. Este planeta es enormemente grande. La gravedad es 20% más que en la tierra. Las primeras horas, apenas al salir, me ha costado un mundo caminar sobre la superficie. Recorrí unos 5 km hacia el norte, en el trayecto descanse varias veces, las piernas ahora me duelen. Creo que la nave tiene un desajuste en la mecánica de navegación. Voy a verificar dentro de unos minutos. Creo que se desafo unos kilómetros hacia el este del punto de aterrizaje.

 

Bitácora #Z2010

Si, tal como lo pensé. El desajuste es de 50 km hacia el este. Trate de encender la nave pero los controles del piloto no se activaron. Todo está bloqueado, aunque pude entrar al sistema operativo y ejecutar la consola, no pude encender los controles, mi usuario no tiene privilegio de administrador. Me colocan en una nave, solo, dormí durante 23 años, perdí 25 kilos y no me dan un usuario administrador, se pasan, son unas bestias desconsideradas. Pero bueno. Mañana será otro día.

planeta perezoso Relato corto de ciencia ficción

Bitácora #Z2015

Esta es mi segunda noche en el planeta perezoso. Ver el atardecer fuera de la nave es magnífico. El sol de este planeta cae lentamente, al verlo da mucho sueño. Pero vale la pena, espero seguir viendo cosas así durante todo mi trayecto. Hace 12 horas deje la nave para dirigirme a la capital del planeta. Cambie a un uniforme super ligero y delgado. La temperatura aquí es tropical. Luego saque el transporte. Este tiene tres ruedas, dos atrás una adelante. Rodé hacia el norte sin detenerme. Es ahora que me estoy dando un descanso, comí muy poco, no tengo tanta hambre. Según el manual y el entrenamiento debería ganar esos kilos perdidos, de hecho aquí está escrito que debería llegar casi hasta los 90. Que raro, pero bueno. Siempre he sido delgado no creo llegar nunca a ese peso.

 

Bitácora #Z2020

He estado más de un día fuera de la nave. Ahora estoy viendo nuevamente las estrellas. Durante el día no sucedió absolutamente nada. Así que no voy hablar nada por ahora.

Bitácora #Z2025

He cambiado unas de las ruedas traseras. Maldición, sude como un mono haciendo malabares. Estaba aburrido, vi una pequeña montaña y decidí pasar por encima, mala idea, al bajarla la rueda cayó en un pequeño agujero. No pensé que fuera tan grave, pero al verla me di cuenta que 8 de los 10 tornillos estaban afuera. Primero no encontré un destornillador a la medida, al encontrarlo forcejee tanto con esa mierda que decidí dejarlo así hasta que anocheciera y bajara un poco la temperatura. Me tire al suelo y vi el atardecer, al rato me quede dormido. Desperté con un cielo iluminado por las estrellas, en verdad es hermoso, ahora lo estoy mirando. Todavía tengo la rueda afuera, ya me pongo a repararla.

Bitácora #Z2030

Hoy llegué a la capital, después del amanecer, alrededor de las 24 horas. Vi en el horizonte una carretera. Al principio pensé que era una ilusión. Ese desierto es extraño, durante el viaje no vi ni un indicio de vida. Solo árboles muy parecidos a acacias, aislados unos de otros como a 350 metros. Lo mejor del viaje fueron los atardeceres. Hoy fue un día interesante, así que me voy a poner serio. Me tomo algo de tiempo colocarme sobre la carretera, allí gire hacia el norte porque la ciudad está en ese sentido. Sobre el asfalto este perol corre mucho más rápido, me divertí un rato cambiando las velocidades, pero solo tiene cuatro, anexo a ellas el retroceso. Pude ver la ciudad a lo lejos. Justo en el centro vislumbra por el sol una torre muy alta y otras que apenas llegan a mitad de su altura la rodean. Este diseño arquitectónico tiene cinco siglos de antigüedad, lo se porque antes de llegar a este planeta vi algunas películas y documentales antiguos. Esto me hizo pensar en algo, que la ciudad está atrapada en el tiempo, está estancada económica y tecnológicamente o los perezosos son muy tradicionalista. La arquitectura dice mucho de la salud económica de una ciudad. Entre sin ningún impedimento, de hecho no vi a nadie caminando por la cera. La carretera se transformó en varias avenida de dos sentidos. Me detuvo un semáforo en rojo a los pocos minutos. Al cambiar la luz acelere lo más rápido que pude, quería llegar al centro de la ciudad y poder ver a los peresozos. Pero un dron patrullero se posó sobre mi, disminuyó de golpe la distancia entre los dos, por eso perdí el control del triciclo y caí de bruces al suelo.

Luego de eso desperté en una habitación blanquecina. Una voz metalizada y femenina dijo: “En quince minutos tiene que salir de la habitación y dirigirse hacia la sala de espera. Tiene una reunión de estatus con sus superiores.” ¿Superiores?, mi única superior es mi madre y ahora está años luz de aquí. Estaba vestido con una bata blanca. Quería ponerme algo más de ropa, estar más decente, si voy a ver a mis superiores debería estar bien vestido, pero no encontre nada en esa habitación. La puerta se abrió de forma violenta y otra vez sonó la voz femenina: “Salga de la habitación. Diríjase al pasillo. Al final va a encontrar una sala vacía, luego siéntese frente al escritorio.” Y así lo hice. Dure mucho tiempo frente a ese escritorio, puedo recordar su dimensión, hasta su textura, tiene una superficie muy lisa como de vidrio pero no era de vidrio, parecía un plástico muy resistente. Me inquiete demasiado, me levante y empeze a caminar de un lado al otro de la habitación. Al minuto una puerta se abrió. No podrán creer lo que vi, eran dos sujetos gordísimos, uno katire y otro con el cabello castaño. Pero eran muy gordos. Sus brazos eran diez veces los míos, podía decir hasta veinte veces. Una masa de grasa enorme cubrían sus cuellos. Estaban vestidos en monos muy holgados. A paso lento se sentaron. Luego dijeron: “Se puede sentar frente a nosotros” Claro, me quedé helado al verlos entrar. Me senté. Luego ellos empezaron a hablar, pronunciaba cada palabra de forma lenta, bostezaban, estaban soñolientos. “Gracias por venir de tan lejos y en esas condiciones. Nuestro planeta necesita personas como usted para que le comunique al exterior nuestro avances en el sistema… Le hemos asignado un guía, por favor espere en su nueva habitación su llegada. Tengo entendido que recibió un golpe muy fuerte en la cabeza, le pedimos disculpa por ese incidente” Me lleve la mano hacia la frente, no me habia dado cuenta que tenia un parche. Los gordos se pararon con dificultad, me ofrecí en ayudarles pero se negaron. Salieron de la habitación a paso lento.

Ahora estoy en mi nueva habitación, son las 48 horas. Tengo una vista muy hermosa de la ciudad. Estoy a buena altura. La habitación es pequeña, hay un baño, un comedor justo al lado de la cama y una pantalla adherida a la pared. Voy a encenderla, vamos a ver la programación de hoy.

 

Bitácora #Z2035

Han pasado 52 horas, esta apunto de terminar el día. Pude dormir un buen rato. Fui al baño varias veces. Hace dos horas empezó a sonar una música clásica, unos violines, pensé en Vivaldi, pero no estoy cien porciento seguro. Al lado del comedor justo sobre la pared encendió un bombillo, estaba titilando, era un pequeño led y lo presione. Se abrió una ranura y salio mi almuerzo. ¿Qué les pasa a esta gente?, ¿Porque no me trajeron la comida a la puerta como a un simple invitado?, pero no, me lanzaron la comida por un agujero. ¿Será que soy un preso o les doy asco? La música clásica siguió sonando. Al terminar de comer coloque el plato medio sucio en la ranura. Mira qué atardecer tan hermoso, hay unas pequeñas montañas a lo lejos, en el horizonte. Me esta dando sueño…

planeta perezoso Relato corto de ciencia ficción

Bitácora #Z2040

Hoy salí de la habitación. A las 12 horas la puerta se abrió sin dar ningún aviso. Claro que eso me dio un susto, pero lo que me más me asustó fue ver un hombre alto mirando hacia adentro sin pronunciar palabra. Yo me paré de golpe y dije: “Buenos días”. El sujeto me devolvió los buenos días y dijo: “Cambiese de ropa, hay un conjunto en el maletero debajo de la cama. Lo estaré esperando afuera.” No tuve más remedio que obedecer sus órdenes, solo quería salir de la habitación. En el pasillo pude observar al sujeto con más detalle. Era alto, podemos decir que pesaba más de cien kilos. Tenía la cara redonda, estaba un poco obeso, pero no como los gordos que me atendieron ayer.

Salimos del edificio, luego fuimos transportados por una banda electromagnética. Nos detuvimos a dos cuadras, al lado de un automóvil. Este no tenia un conductor asignado, era automatico. Pareciera una parada pública pero no había nadie en los alrededores. El automóvil nos llevó unas cuantas calles hacia el este. Se detuvo frente a un edificio medianamente alto en comparación a todos los que había visto desde que llegué a esta extraña ciudad. Lo que ocurrió a partir de aquí fue ilógico. Justo a la entrada del edificio había una cola de personas, eran grandes, algunas obesa otras muy rellenitas, pero nadie era delgado como yo. Unos estaban dormidos así en pie. Hicimos la cola, duramos más de una hora fuera del edificio. Empecé a molestarme y le hable al sujeto: “¿Me puede explicar qué hacemos aquí?” Varias personas voltearon a verme. “Vamos a registrarlo en el sistema, es un visitante y por ley necesita estar registrado”. Le respondí: “Soy terrícola, puedo estar en cualquier planeta humanoide sin ninguna autorización legal, esto es el colmo”. Y no cambio nada durante toda esta diligencia absurda e ilógica. Que descaro, que insulto. Por fin entramos al edificio. Adentro era una sala muy pequeña para la cantidad de gente con esa magnitud de grasa desbordante. Si, son unos gordos todos, esto ya me esta molestando, y no solo eso, adentro había ocho taquillas y habían dos personas atendiendo. Cuando por fin llegó mi turno no nos quisieron atender, porque simplemente no le notificaron al registro sobre mi llegada. De alguna forma estaba ilegal en este planeta y podría ser expulsado de inmediato, pero mi acompañante habló muy amablemente con la persona que nos atendió, este nos dijo que subieramos cinco pisos arriba para exponer mi caso. Así lo hicimos y volvimos hacer cola, y por otra razón que no entendí volvimos a bajar.

Ahora estoy en la habitación cansado y obstinado. Acabe de comer esas barras energéticas con un vaso de agua. ¿Qué pasa con este planeta? Yo no vine aquí hacer diligencia y anexo a eso durar horas haciendo cola, para que te atiendan de mala gana. Trate de bañarme pero no hay agua. Voy a dormir un buen rato.

 

Bitácora #Z2045

Definitivamente algo pasa en este planeta. Otra vez me dejaron casi 100 horas dentro de la habitación. Hoy el sujeto llegó temprano, igual a las 12 horas. Recorrimos casi toda la ciudad en automóvil. Hubo lugares donde no podíamos pasar, “sujeto sin nombre” no me dio una razón lógica, que esa es una zona en construcción, que allí no hay oficinas operando, que esa es una zona residencial que está en su horario para dormir. Que cosa tan rara, un vecindario con horario para dormir.  Vi una cola larguísima y volví a preguntar, me dijo que era para adquirir alimentos, aquí el gobierno central elige los alimentos y les coloca precio, los entrega en bolsas, decide en qué momento comen las personas. Cuando regresamos le pedí al sujeto un computador, me dijo que la pantalla tenía su propio sistema y podía entrar sin credenciales. Así que entre, navegue un rato por la red global y también del sistema solar, muchas páginas que hablan sobre el planeta perezoso estaban bloqueadas. Ya es evidente, esto es un régimen, todo está controlado. Quiero durar la menor cantidad de tiempo posible dentro de esta pocilga.

Repase la información que me dieron del planeta antes de salir, los perezosos viven de la agricultura y de los avances científicos al hacer esta actividad. Exportan conocimiento pero también diferentes tipos de alimentos ligeramente modificado por genética, es la más sana de toda la galaxia. Pero aquí la gente es obesa, eso no tiene sentido, la gente siempre está soñolienta, camina débil y angustiada. Mañana voy a ponerme las pilas, tengo que salir de esta habitación necesito respuestas.

 

planeta perezoso Relato corto de ciencia ficción

 

Bitácora #Z2050

Estoy de nuevo en el desierto, creo que estoy herido… El triciclo dejo de funcionar como hace unos cuantos minutos… Ahora estoy registrando esto porque no se si llegue a la nave con vida… si, estoy sangrando, no se de donde. Fue un perezoso que me disparo, como no sentí ningún dolor pense que habia fallado pero me equivoque… que debilidad no creo que pueda seguir así…

 

Bitácora #Z2055

Puedo ver la nave, me está costando respirar… no veo ningún perezoso detrás mío… puedo llegar… se que puedo llegar…

 

Bitácora #Z060

Este mundo es una blasfemia total. No pude salir por mi cuenta de la habitación. Así que espere al sujeto obeso. Esta vez fuimos a las granjas, vi algo que no me extrañaba, todo el trabajo es hecho por robots. Si, en las granjas no hay ni una sola presencia humana. En este caso, ninguna presencia perezosa. Cuando regresamos al edificio me guiaron a la sala donde hable con los dos gordos, allí estaban, esperándome. Me senté y me dijeron esto: “Hemos estado observándolo desde que llegó a esta ciudad. Y hemos tomado la decisión de decirle el verdadero porque, la razón por la cual está con nosotros, necesitamos gente como usted para restaurar a la población, para restaurar a nuestra sociedad, nosotros hemos engordado por la rutina, por buscar las facilidades de la vida, hemos perdido la innovación, ya no nos interesa el progreso, vivimos una mentira.” Claro, yo no entendía absolutamente nada así que pregunté “¿Me quieren en esta planeta”, ellos afirmaron, “¿Me voy a quedar aquí para siempre?”, ellos volvieron a afirmar. Fue aquí cuando enloqueci. Golpee la mesa, levante la silla por los aires, grité barbaridades, mire a los gordos y quise golpearlos, dejarlos ensangrentados hasta que ya no respiraran más, pero sentí un dolor muy fuerte en la espalda, era el sujeto. A él si lo golpee, agarre la silla y se la lance justo por toda su cara. La adrenalina me hizo correr, corri y corri por los pasillos hasta llegar a las afueras del edificio. Lo siguiente pasó muy rápido, pude entrar al estacionamiento tome un triciclo y maneje directo hacia el desierto, pero antes de dejar la carretera escuché muchos disparos, a reojo pude ver algunos triciclos siguiendome. Con el pasar de los kilómetros dejaron de seguirme. Y ahora estoy aquí, hackee los controles de la nave, pero no se como salir hacia el espacio, ni siquiera trazar rumbo hacia la tierra, lo único que pude lograr fue moverla unos cientos de kilómetros hacia el oeste. En el botiquín de primeros auxilios encontré herramientas para detener la hemorragia. He comido casi todas las provisiones. Necesito estar de nuevo en la ciudad, robar algo de comida y ver cómo salir del planeta. Que lastima, con unos atardeceres tan hermosos y con una sociedad tan desquiciada.

planeta perezoso Relato corto de ciencia ficción

Bitácora #Z2065

Estoy listo. He podido ver dos atardeceres, he recobrado las fuerzas, ya no tengo nada de provisiones. El plan es ir hacia la ciudad pero con la nave, entrar a unas de las granjas y robar comida. Si las cosas se complican voy a usar mi arma sobre esos cuerpos flácidos y grasosos. Me da igual, ahora a ellos no les importo. Me imagino que me quieren muerto.

 

Reporte oficial de la NASA sobre los últimos acontecimientos en el planeta Finyx H25.

 

… según lo descrito por algunos testigos, el ciudadano Ferber Teslin Junior murió a las 45:23 horas. Después que su nave fuera destruida por unos de los robots patrulleros, el ciudadano Ferber enloqueció. Se lanzó hacia el robot, pero el mismo pudo dominarlo con facilidad, sujetándolo contra el piso. Ferber vio un arma guindado de la cintura del robot, y así vio la oportunidad de quitarse la vida. En el acto el robot quedó fuera de servicio por ser violado unos de sus protocolos según las tres leyes de la robótica. Las últimas palabras del ciudadano Ferber fueron. “Pueden tomar mi vida pero nunca dominarán mi destino”…

Escrito por Moisés Contreras
@moiselias

Ilustraciones por Gabriel Gonzalez > Síguelo en su cuenta de Instagram > @chu_8811

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